Mi vida era muy buena, puede decirse que perfecta, y pensaba que siempre sería así. Pensaba que yo siempre sería la misma chica, que tendría una vida de lo más normal...
Pero me equivocaba.
Normalmente, los sábados hay una especie de clases de diversos tipos de bailes, enseñan a tocar instrumentos, hay deportes... en el polideportivo de mi barrio, y suelo quedar con mis amigos. Pero hoy no. Hoy se habían cancelado todas las actividades de la ciudad porque se aproximaba un gran ciclón. Duraría toda la tarde y toda la noche del sábado... ¡Qué aburrimiento!
Entrada la tarde, ya me estaba aburriendo. No podía salir, no había luz, no había cobertura... Miro por la ventana y veo como la fuerza del viento y de la lluvia iba en aumento. Y, aunque no era lógico, por mi cabeza pasaba la idea de salir... al menos no me aburriría. Bueno, esta vez no hice mucho caso a la lógica y salí fuera. El viento era muy fuerte y hacía ademán de llevarme por los aires, así que me adentré en el bosque que había al lado de mi casa.
Supuse que allí el viento no sería tan fuerte y me adentré cada vez más en el bosque. Corrí hacia lo más hondo del bosque, sin ton ni son, sin rumbo fijo, hasta que un cobijo de piedra y me metí dentro. Cuando me escondo allí me doi cuenta de que ese sitio no me sonaba de nada. Había paseado miles de veces por ese bosque, pero nunca había llegado hasta aquel punto. ¡Genial! ¡Me he perdido! ¡No me lo puedo creer!
Lo mejor será que me enfrente al maldito temporal... para intentar volver a casa.
Salgo de mi escondrijo y me agarro al árbol más cercano. El viento ha aumentado aún más y amenaza con llevarme con él. No. No puede llevarme volando. No puede... pero al viento le gusta llevarme la contraria y me lleva por los aires cuando no aguanto más agarrada al árbol. Me llevó a dar una vuelta por el bosque mientras me empujaba contra los árboles. Lo último que sentí fue el terrible dolor de mi cuerpo...
Estoy muerta. Eso es lo pensaría una persona normal después de lo que me acababa de pasar, y lo que pensé al recobrar el sntido. Abro los ojos y veo todo oscuro. Intento incorporarme y noto que el dolor sigue ahí. Estoy viva. Consigo sentarme y me doi cuenta de que estoy en una especie de cueva. ¿Cómo he llegado hasta aquí? Miro a mi alrededor en busca de respuestas, pero no encuentro nada. Miro hacia fuera y veo que el temporal sigue igual d fuerte, pero el cielo está más oscuro.
Me recuesto en la pared de la cueva, estoy muy cansada. ¡Me duele todo el cuerpo! Sobre todo, me duele a espalda. Cierro los ojos para descansar un poco.
Entonces oigo un ruído fuera de la cueva, algo que es ni el viento ni la lluvia. Cuando miro, veo una sombra que se acerca, que viene hacia aquí...
Hola a todos, espero
que estéis bien y que os
haya gustado el primer
capítulo de mi nueva historia.
Gracias a todos por
leerlo y comentad por favor.
Os quiero:
Fátima
